Apuesta por el lanzamiento de algo nuevo

Apuesta por el lanzamiento de algo nuevo

Escrito el 07/05/2020


¿Tienes un negocio en marcha, un proyecto pausado o una idea de emprendimiento en mente? Te has preguntado, ¿cómo lograr que el proceso de partida sea menos arriesgado? La respuesta es: mediante una metodología llamada lean start-up (HBR, 2013). Continua leyendo y pon ¡manos a la obra!

Este procedimiento consiste en cinco pasos: escribir un plan de negocios, presentarlo ante inversionistas, reunir a un equipo de trabajo, presentar un producto y, finalmente, comenzar a vender. Al poner esto en práctica, es fundamental tomar en cuenta ciertos contratiempos u obstáculos que pueden surgir.

Empecemos por la falacia del “plan de negocios perfecto”. Lo primero que cada fundador debe hacer, tras ideas convencionales, es crear un plan de negocios previo a la recaudación de dinero y/o ejecución real de la idea (siendo un ejercicio de investigación previo a la construcción de un producto por parte del emprendedor), redactar el problema a resolver e identificar la solución que proporcionará la nueva empresa. Posteriormente, se obtiene dinero de los inversores y se comienza a desarrollar el producto. Es importante saber que el primer plan de negocio rara vez sobrevive al primer contacto con los clientes.

Un start-up es una organización temporal diseñada para buscar un plan de negocio. Aquí, aparece una de las principales diferencias entre una empresa existente y un start-up, pues en la primera el plan de negocios es ejecutado. 

La metodología lean start-up, tiene 3 principios claves: primero, los fundadores deben establecer sus hipótesis en un esquema de modelo de negocios (siendo un diagrama que muestra cómo una compañía crea valor para sí misma y para sus clientes). Posteriormente, mediante un acercamiento con los clientes, se prueban dichas hipótesis. Finalmente, se llega a un ágil desarrollo del producto, que puede eliminar la pérdida de tiempo y de recursos.

Ahora, ¿cómo crear una economía emprendedora basada en la innovación? El uso de la metodología lean start-up da como resultado menos fallas y, por consiguiente, menos consecuencias económicas, en comparación con el uso de métodos tradicionales. Anteriormente, se identificaban 5 factores relacionados con el fracaso, los cuales eran: alto costo para obtener al primer cliente y por un producto erróneo, largos ciclos de desarrollo tecnológico, limitación por los riesgos inherentes para trabajar con start-ups, concentración de experiencia en el tema. Todos estos elementos se identificaban como causas de la alteración del contexto de emprendedores.

¡Una nueva estrategia para el Siglo XXI! La metodología lean start-up no es únicamente para nuevas empresas tecnológicas, a pesar de que antes se utilizaba principalmente para crear un rápido crecimiento de las mismas. Esta técnica sirve también para otros objetivos relacionados con la innovación, como lidiar con amenazas externas en crecimiento, e invención de nuevos planes de negocio, para asegurar la supervivencia y el crecimiento de las empresas. 

Durante los primeros estudios sobre los temas de gestión mencionados, el enfoque iba principalmente a la construcción de estrategias y herramientas que formalizaran la ejecución y la eficiencia de empresas existentes. Hoy, se cuenta con una serie de procedimientos para la búsqueda de nuevos planes de negocio. De esta manera, se ven beneficiadas las entidades existentes que enfrentan interrupciones continuas, así como la presión de los cambios rápidos y constantes en el entorno.